¿Consumir alimentos transgénicos hace mal a la salud?


¿Consumir alimentos transgénicos hace mal a la salud?

Surge la gran pregunta en estos días después del anuncio, con bombos y platillos, del trigo transgénico HB4. Para responderla, voy a pedirte apertura mental, de lo contrario sería mejor que sigas tu rumbo por otros caminos. 

Si queremos entender el tema debemos cambiar la programación que nos instalaron y romper el paradigma, lanzarnos hacia nuevas aguas y buscar en la profundidad del conocimiento, que se construye gracias a los escasos verdaderos científicos, esos que dudan de todo, los que se plantean preguntas nuevas y son capaces de cuestionar lo densamente establecido. Las inquietudes de un ser humano surgen desde adentro. Quien tenga oídos que oiga.

Los defensores de los organismos genéticamente modificados (OGM) hacen hincapié en las ventajas de los mismos para alimentar a la humanidad y resolver los problemas de esa índole. Encontramos semillas que pueden crecer en condiciones de sequía (como el trigo modificado genéticamente HB4), cultivos resistentes a plagas, etc. Sin embargo, no mencionan la parte negativa, porque su comprensión de lo que es la vida es muy limitada, y piensan que cortar y pegar genes es simplemente eso: un "corte y pega". No obstante, si pensamos en la genética de ondas podemos entender que cortar y pegar genes tiene serias implicancias. La vida no es lo que nos han enseñado. Muy pocos parecen ver al elefante en la habitación.

Me voy a remitir a una entrevista que le realizaron al doctor Peter Gariaev, reconocido genetista y científico ruso nominado al premio Nobel de medicina, lamentablemente murió en noviembre de 2020.

Partimos de la base de que nuestras moléculas de ADN funcionan como antenas orientadas espacialmente, que reciben información cósmica. Los científicos rusos observaron que en una solución acuosa las moléculas de ADN estaban produciendo constantemente sonido, una melodía compleja con frases musicales repetitivas.

La genética está convencida de que a partir de la concepción, el desarrollo de todos los seres vivos, incluyendo los seres humanos, está programado por la información almacenada en los cromosomas, se cree que no hay otro lugar para almacenarla, que este debe ser el sitio donde toda la información es registrada, y en qué orden estricto todas las proteínas deben ser sintetizadas como bloques de construcción con el fin de construir más tarde los órganos, donde cada una de las proteínas debe ocupar un lugar específico, asegurando la interacción con otros órganos y creando un organismo unificado. Sin embargo, según el Dr. Peter Gariaev, la recodificación de información ocurre a nivel ondulatorio por radiación electromagnética y acústica. Para demostrarlo llevó a cabo un experimento que luego se repitió en otros laboratorios con los mismos resultados.

Resulta que las moléculas de ADN son antenas, y no solo el ADN, las proteínas también, debido a que contienen átomos de metales y captan el electromagnetismo. El experimento realizado consiste en poner huevos de rana en celdas con blindaje metálico, a las que se les proporcionan las condiciones habituales para el desarrollo normal de las células con una sola excepción, la radicación electromagnética es extremadamente reducida, por lo que hay un entorno electromagnético anormal. El resultado es que los huevos de rana colocados en estas celdas desarrollan malformaciones. ¿Lo ves? El entorno electromagnético externo es absolutamente indispensable. Se crea una especie de metabolismo ondulatorio, una regulación de onda que se transmite desde el espacio. 

Cuando se colocan huevos de rana en una caja metálica que permite el ingreso de radiación electromagnética se desarrollan renacuajos normales. Esa es la idea de la genética de ondas, la cual dice que nuestro aparato genético construye el organismo con la ayuda de ondas electromagnéticas y acústicas de diferente longitud, y además, un organismo no solo las recibe del exterior sino que también las genera.

Los experimentos demostraron que el ADN produce una radiación de ondas de radio, rayos láser, los cuales crean hologramas de información. A saber, las células del embrión luego de la recepción de información a nivel de onda dibujan la plantilla, la que dirige dónde y cómo deben crecer las piernas, los ojos, la nariz y el resto del cuerpo. Todo esto se ajusta a la ley de conservación de la información.

El caso es que, nuestro aparato genético y el de cualquier ser vivo representa una estructura que emana luz, pero esta luz está en un espectro de onda diferente, desde el azul oscuro al rojo y así sucesivamente, siguiendo el espectro de longitud de onda de la luz, y no solo luz, sino luz láser, luz coherente. Por primera vez en la historia el Dr. Gariaev y su equipo han demostrado que el ADN puede funcionar como un láser, y han probado su superluminiscencia. ¿Por qué hay un láser en el ADN?, ¿ por qué es luz coherente?  Aquí vemos una luz especial, una luz láser y este hecho en particular es muy importante porque una vez más nos remite a la holografía, ya que es un haz láser que puede leer datos específicos de hologramas específicos. Se hizo de esa manera para leer nuestros cromosomas como un catálogo de miles de millones de imágenes una por una, si uno intentara leer todo a la vez sería un desastre. Por lo tanto, hablamos de una lectura diferenciada de la información.

Imaginemos nuestro cuerpo como un conjunto celular masivo que consta de cientos de millones de células que intercambian información acerca de su estado. ¿Cómo se administra esta acción? Los procesos nerviosos circulan a una velocidad muy baja, que no es suficiente para asegurar el funcionamiento normal del estado de las células, incluso la velocidad de la luz no sería suficiente para distribuir toda la información a todos los millones de células. En nuestro cuerpo la información sobre las células se distribuye al instante. ¿Cómo se resuelve este problema de comunicación tan rápida? Para responder a esta pregunta el Dr. Gariaev y su equipo realizaron un trabajo teórico y experimental que les permitió introducir la idea de que las células intercambian información continuamente con una velocidad indefinidamente elevada. Los científicos basaron su estudio en el atributo predicho por Einstein y sus discípulos, Boris Podolsky y Nathan Rosen, en 1935. En aquel momento predijeron que cuando dos fotones entrelazados se separan y uno de ellos cambia sus parámetros, la información se desplaza instantáneamente al otro fotón. Más tarde, este atributo de los eventos cuánticos fue llamado teletransporte. En 1997, los científicos austríacos demostraron experimentalmente que un fotón puede ser teletransportado.

Nuestro ADN, nuestros cromosomas trabajan con fotones, nuestras células se comunican a una velocidad infinitamente elevada. En este nivel el concepto de tiempo desaparece, la información llega a ser distribuida a la vez. Todos los procesos metabólicos complejos de los cientos de miles de millones de células suceden porque las células saben la una de la otra a la vez de forma instantánea, gracias a la información suministrada por los fotones, estos están entrelazados. Lo que nos lleva a una base diferente para la comprensión de la biología y el entendimiento de cómo funciona del aparato genético de los seres vivos.

Para que las células y nuestro cuerpo funcionen normalmente, los núcleos de las células funcionan como bio-computadoras. Ahora podemos preguntarnos acerca de la función del sistema nervioso ya que también distribuye datos, el equipo de investigación asume que esos datos masivos necesitan de grandes bloques de información que luego se distribuyen a los órganos, células y tejidos, por lo tanto no hay contradicciones aquí. 

Los grandes logros que siguieron al descubrimiento de la molécula de ADN, no importa que paradójico pueda ser (es bastante normal, porque cada gran descubrimiento se convierte en obsoleto, tarde o temprano, y llega hasta el punto de saturación, y entonces se transforma en un obstáculo), se han convertido en una decepción, para algunos, ya que el programa del genoma humano arrojó resultados inimaginables, acabó con lo que las personas llamarían: "La montaña dio a luz a un ratón". Cada biosistema tiene una molécula de ADN, incluso las estructuras más simples como los virus, y así la molécula de ADN contiene solo alrededor de 35.000 genes. 

La noción de los genes ha penetrado con fuerza en las mentes de los biólogos, y se ha convertido en un dogma. El gen es la parte del ADN responsable de la síntesis de proteínas. Pero resulta que para decodificar esta secuencia es casi lo mismo pronunciar las primeras letras de una palabra y solo entonces la palabra misma, el hecho es que las palabras forman la frase y usted debería ser capaz de leer esas frases.

El genoma en un 98-99% no se puede explicar, es entonces que los científicos modernos decidieron llamarlo "ADN basura". Sin conocer lo que realmente se oculta. La soberbia en su máxima expresión. Y así están, jugando al "corta y pega de genes", sin siquiera vislumbrar las consecuencias de estos actos, ¿o tal vez sí y lo hacen adrede?

La investigación del genoma humano demostró que el aparato genético humano tiene alrededor de 35.000 genes, prácticamente lo mismo que la mosca de la fruta, un gusano, un cerdo o un mono. El Dr. Gariaev explica que las proteínas son estructuras de trabajo, herramientas universales para todos los organismos, por lo tanto, es el conjunto de herramientas que lleva a cabo el trabajo del metabolismo. La información hereditaria se encuentra en nuestros cromosomas y en ninguna otra parte. Aquí hay una paradoja. A partir de ahí hubo consecuencias negativas. Los biólogos, genetistas, etc que consideran los genes como el único material genético significativo, los cortan e insertan en otros organismos, combinándolos porque piensan que hay proteínas útiles para ciertos fines.  Y acá viene el ejemplo de la papa: 

El escarabajo de la papa se come las hojas de la planta, entonces, a los genetistas se les ocurrió añadir a la papa un gen para codificar la proteína que mata al escarabajo de la papa. Como consecuencia, los cultivos de papas aumentaron. El desarrollo de cultivos transgénicos es rentable. Luego se hicieron estudios y se observó que si se alimentan a los ratones con estas papas modificadas genéticamente, poco a poco desarrollan cáncer. ¿Por qué ocurre esto si la genética predice que todo va a estar bien? Porque ellos ignoran la función del ADN mal llamado basura.

Resulta que ese "ADN basura" desempeña un papel extremadamente importante. Llegamos al punto de cambio de paradigma.

Se encontró que la codificación de nuestros cromosomas ocurre en dos niveles como mínimo. El primer nivel es el de la codificación de materia, cuando son codificadas las proteínas, esto representa 1-2%. El 98-99% realiza la codificación sobre una base completamente diferente. Ese ADN basura, en términos físicos, representa cristales líquidos. Los cristales líquidos pueden dar forma a sí mismos en ciertos patrones físicos como hologramas.
Si se dirige un haz de luz a un holograma se produce una imagen de luz espacial, puede ser la imagen de cualquier cosa, humana, animal, vegetal. 
Hay genes que definen la morfogénesis o estructura del cuerpo, esta se realiza mediante dos niveles, el primero es el holograma (define la estructura espacial), pero los cromosomas también contienen programas de texto que todavía no somos capaces de entender. Estos textos están escritos de acuerdo con los mismos principios que el lenguaje humano. El ADN es el texto, y las proteínas son la recodificación de un idioma a otro, por lo que también son textos. Y sucede que todo ese trabajo de impresión de las proteínas genera oraciones similares a los programas de ordenador, las cuales dictan los detalles de la estructura del cuerpo. Entonces, vemos que ese 98-99% de ADN basura no es para nada basura.

Termino el post con una frase de Tesla: "Si quieres entender el Universo piensa en energía, frecuencia y vibración".


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Referencias:

Institute of Linguistic Wave Genetics.



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