Nutrición evolutiva




Hace un tiempo leí un artículo del departamento de Antropología de la Universidad de Emory, Atlanta, que se titulaba:  

"Una perspectiva evolutiva mejora la comprensión de los requisitos nutricionales humanos"


Los requisitos nutricionales humanos reflejan la experiencia evolutiva que se extiende millones de años en el pasado; durante casi todo ese período se produjeron cambios genéticos y culturales en paralelo (Eaton y Konner 1985). Sin embargo, la agricultura y, especialmente, la industrialización produjeron cambios técnicos y de comportamiento a un ritmo que excedía la capacidad de adaptación genética para mantener el ritmo. 

Nuestro patrón dietético ancestral tiene una relevancia continua: la comprensión de la nutrición preagrícola puede proporcionar información útil sobre los requisitos de los humanos contemporáneos.


  • Teóricamente, los seres humanos deberíamos estar mejor adaptados fisiológicamente a la dieta a la que estuvieron expuestos nuestros antepasados ​​durante millones de años de evolución homínida que a la dieta que hemos estado comiendo desde la revolución agrícola hace apenas 10.000 años, y desde la industrialización hace sólo 200 años.


  • De este desajuste entre nuestros requerimientos nutricionales determinados genéticamente y nuestra dieta actual, resultan grandes y variados problemas de salud, algunos podrían ser una consecuencia, en parte, a la deficiencia de sales alcalinas de potasio, que están ampliamente presentes en los alimentos vegetales que nuestros ancestros comían en abundancia, y el intercambio de esas sales por cloruro de sodio (NaCl), que se ha incorporado copiosamente a la dieta contemporánea, que al mismo tiempo es escasa en alimentos vegetales ricos en potasio.

Básicamente una nutrición evolutiva consistiría en: 


  • VERDURAS FRESCAS: en gran variedad, minimizando los granos, legumbres y azúcares agregados.


  • ALIMENTOS ANIMALES RICOS OMEGA 3: idealmente capturados en el medio silvestre; incluye el consumo de órganos. Consumo de otros animales que no hayan sido alimentados a base de granos.


  • FRUTAS FRESCAS: cuidando la carga glucémica total, ya que las frutas domesticadas se han cultivado mucho más dulces que sus contrapartes silvestres ancestrales; y especialmente limitar los jugos de frutas.


  • FRUTOS SECOS: nueces, almendras, avellanas, castañas, entre otros.


  • ELIMINAR LOS ALIMENTOS PROCESADOS (punto muy importante).


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Referencias:

1- Eaton S., et al. An Evolutionary Perspective Enhances Understanding of Human Nutritional Requirements.

2- L. Frassetto, R. C. Morris, Jr., D. E. Sellmeyer, K. Todd & A. Sebastian. European Journal of Nutrition volume 40, pages200–213 (2001), evolution and aging. The pathophysiologic effects of the post-agricultural inversion of the potassium-to-sodium and base-to chloride ratios in the human diet.



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